Travellers
Ikan
Cap. 1 · hace 8 horas
La fantasía tiene una ventaja maravillosa: si algo no existe, siempre podemos inventarlo.
Dragones, magia, dioses antiguos, ciudades flotando sobre las nubes, criaturas que viven bajo tierra o una espada que lleva tres mil años esperando precisamente al adolescente que acaba de encontrarla por casualidad.
Los cómics de fantasía pueden llevarnos prácticamente a cualquier parte. A mundos completamente nuevos o a uno sospechosamente parecido al nuestro en el que, sencillamente, hay algo que no debería estar ahí.
Y a partir de ese momento empiezan los problemas.
Ikan
Cap. 1 · hace 8 horas
olinevir
Cap. 9 · hace 18 horas
Sister Mustela
Cap. 1 · hace 1 día
tartosuchus
Cap. 2 · hace 2 días
Cisnielco Taherna
Cap. 7 · hace 2 días
Sara Odemi
Cap. 5 · hace 3 días
mierdicomics
Cap. 7 · hace 3 días
Airi_Studio y 1 más
Cap. 2 · hace 3 días
Ame Blue
Cap. 1 · hace 3 días
Cheve
Cap. 1 · hace 4 días
Creator125
Cap. 3 · hace 5 días
Berggen
Cap. 5 · hace 6 días
MrTamazaki
Cap. 4 · hace 1 semana
Agnessines
Cap. 7 · hace 1 semana
mariods
Cap. 1 · hace 1 semana
Sara Odemi
Cap. 2 · hace 1 semana
Nixarim
Cap. 2 · hace 1 semana
KaramzinovArt
Cap. 2 · hace 2 semanas
followgoku505
Papel_Blanco
Cap. 1 · hace 4 semanas
Papel_Blanco
Cap. 1 · hace 1 mes
Santriki
Cap. 4 · hace 1 mes
mariods
Cap. 1 · hace 1 mes
Sara Odemi
Cap. 1 · hace 1 mes
KaramzinovArt
Cap. 1 · hace 1 mes
KaramzinovArt
Cap. 1 · hace 1 mes
lanhero
Cap. 1 · hace 1 mes
FMolina
Cap. 1 · hace 1 mes
nekota
Sebbys_tensai
Escila
Cap. 1 · hace 2 meses
iruuk
Cap. 1 · hace 2 meses
La fantasía es el género donde el cómic puede ir más lejos que cualquier otro medio narrativo: construir mundos enteros, con sus propias leyes físicas, sus razas, sus magias y sus cosmogonías, sin necesidad de presupuesto de efectos especiales. Elfquest, Sandman o Berserk demuestran la amplitud casi infinita del género. La fantasía en el cómic bebe de la mitología clásica, de Tolkien y de los cuentos populares de cada cultura. En el ámbito hispanohablante, hay un filón de mitología ibérica, americana y africana todavía por explorar en cómic, esperando autores que se atrevan a crear sus propios mundos desde cero.
Hablar de fantasía es complicado porque dentro del género cabe una barbaridad de cosas.
Cuando pensamos en ella seguramente aparezcan enseguida castillos, magos, espadas y algún pobre desgraciado al que le han encargado salvar el mundo sin preguntarle antes si tenía planes para el fin de semana.
Eso es fantasía, claro.
Pero solo una parte.
Hay cómics de fantasía ambientados en enormes mundos inventados, con mapas, reinos, religiones, guerras y una cantidad de nombres propios suficiente para necesitar una libreta aparte. Y también los hay que ocurren en una ciudad perfectamente normal donde alguien descubre que la vecina del tercero resulta ser una bruja.
Las dos cosas funcionan.
La fantasía urbana, la fantasía oscura, la épica, los cuentos, las historias mitológicas o esas obras difíciles de clasificar donde simplemente aceptamos que existe algo imposible y seguimos adelante forman parte del mismo territorio.
Y luego está la magia.
Curiosamente, tampoco hace falta explicar siempre cómo funciona.
Puede existir un sistema perfectamente definido, con reglas, costes y limitaciones, casi como si alguien hubiese redactado el manual de instrucciones antes de empezar la historia. O puede ser algo extraño, misterioso y bastante poco interesado en dar explicaciones.
Mientras la historia sea coherente con sus propias reglas, ninguna de las dos opciones es mejor que la otra.
Lo mismo ocurre con los mundos.
Crear un universo de fantasía no consiste necesariamente en rellenarlo de razas, criaturas y veinte mil años de historia. Todo eso puede ser estupendo si tiene sentido para la obra, pero también podemos pasarnos tres semanas diseñando el árbol genealógico de una familia de reyes que luego no aparece ni una sola vez. Cosas que pasan. Al final el mundo debería servir a los personajes, no al contrario.
Porque podemos tener el dragón más espectacular jamás dibujado, pero si no nos importa la persona que intenta escapar de él, probablemente acabemos mirando más el diseño de la criatura que preguntándonos quién sobrevive.
Y ahí la fantasía tampoco es tan diferente de cualquier otro género.
Puede hablar de poder, amistad, miedo, religión, política, pérdida, familia o identidad. Lo único que hace es permitirnos transformar esas ideas en algo diferente.
Una guerra real puede convertirse en el enfrentamiento entre dos imperios imaginarios. El miedo a crecer puede ser literalmente una criatura persiguiendo al protagonista. Un conflicto político puede representarse mediante humanos, elfos, demonios o lo que al autor se le ocurra.
Quizá por eso la fantasía lleva tanto tiempo funcionando.
Nos permite alejarnos muchísimo de la realidad sin dejar necesariamente de hablar de ella.
En TusComics puedes leer cómics de fantasía online creados por autores independientes, desde grandes aventuras hasta historias mucho más pequeñas donde lo extraordinario aparece en mitad de lo cotidiano. Así que sí, aquí puede haber magia. También monstruos.
Y probablemente algún personaje que toque un objeto claramente maldito después de que todo el mundo le haya dicho que no lo haga.
De lo contrario tampoco tendríamos historia.